El 27 de octubre de 1991, por medio de un pacto del presidente con las tres mayores fuerzas de
El 30 de octubre, se reunieron nuevamente en Caracas gobierno y guerrilla. Dos meses después, un sector radical del EPL volvió a tomar las armas. Luego le siguieron las restantes fuerzas guerrilleras.
El proceso de paz llegó a su perfil más bajo a partir de 1992. Luego de la interrupción de las conversaciones, el gobierno promovió la llamada Guerra Integral, que postulaba además de la acción militar, la intervención en organizaciones civiles que estuvieran vinculadas de alguna manera a los grupos insurgentes.
En las elecciones municipales de marzo de 1992, en medio de un abstencionismo de 70% del electorado, los partidos Liberal y Conservador mantuvieron sus mayorías, incluso con candidatos críticos del gobierno del presidente Gaviria, mientras que
36 En noviembre, el gobierno decretó el estado de emergencia. Pablo Escobar Gaviria -jefe del cártel de Medellín, poderosa organización de narcotraficantes- prófugo desde mediados de 1992, reinició las acciones armadas del cártel. En enero de 1993, se produjo la aparición del grupo los PEPES (Perseguidos por Pablo Escobar), que mató a treinta integrantes del cártel en sólo dos meses, destruyó varias propiedades de Escobar y persiguió a los miembros de su familia. El enfrentamiento llegó a niveles muy altos, con explosiones de varios coches-bomba, que causaron decenas de muertes.
Finalmente, el 2 de diciembre, fuerzas policiales mataron a Escobar en un tiroteo en el centro de Medellín. Si bien su desaparición fue un duro golpe para la influencia política y social que había alcanzado el cártel de Medellín, el narcotráfico tenía aún múltiples tentáculos, incluso más discretos -como el cártel de Cali- que de algún modo salieron fortalecidos.
La crisis del mercado del café y la sequía de 1993, así como la reducción de los cupos del banana por
El presidente Gaviria mantuvo su popularidad, sobre todo a nivel internacional. Fue designado secretario general de